Raquel y Ethan: historia de una transición de género en Linares

El Observador ha hablado con dos menores trans y sus familias para conocer de primera mano cómo es el proceso de cambio de sexo y las trabas que deben superar a diario

Raquel se mira al espejo y comienza a reconocer la imagen que proyecta. Creció atrapada en el cuerpo de un hombre hasta que a los quince años quiso ser ella misma. Un día, a la hora del almuerzo, se sentó a la mesa y le dijo a su familia: «Soy una chica». En ese momento, pudo respirar, al fin, sin corsés ni trajes ajenos.

Sin embargo, la decisión no fue fácil. Aunque ella lo tenía claro desde el principio, no sabía cómo iban a reaccionar sus padres y sus hermanos ante una noticia de tanto calado. Por eso, lo primero que hizo fue hablar con una amiga, quien reafirmó lo que ella pensaba.

A pesar de contar con ese importante apoyo, siguió dándole vueltas a la cabeza hasta que llegó la hora de abrir su corazón ante su círculo más íntimo.

Su familia se lo tomó con cierta incredulidad. «Siguieron comiendo y eso me puso más nerviosa aún», recuerda Raquel, quien, acto seguido, les preguntó: «¿Algo que decir?», a lo que respondieron: «Muy bien». No hubo más palabras ni comentarios.

Raquel.

Una vez acabada la comida, su madre, Pepi, consciente de lo que había sucedido, se fue hacia a ella para darle un beso y un abrazo. Con este gesto tan sencillo, quería simbolizar su amor, respeto y, sobre todo, su comprensión hacia su hija, que, a partir de ese instante, dejaba de llamarse José Manuel.

La liberación en casa fue total una vez que Raquel se había definido, pero quedaba aún lo más difícil, trasladar su género al resto de compañeros del colegio. Ahí todo se complicó hasta tal punto que Raquel sufrió bullying y el desprecio de algún que otro maestro.

Su llegada al instituto supuso un soplo de aire fresco. La orientadora del centro y su tutora del Grado Medio de Estética fueron las primeras en acompañarle en este camino. Mediaron para que en su expediente académico apareciera el nombre de Raquel y trabajaron con el resto de alumnos para que la vieran como una chica. «El objetivo no era otro que normalizar su situación», explica a El Observador la profesora María del Carmen.

Paralelamente, su madre y confidente se puso en contacto con colectivos trans para asesorarse y emprender los trámites para que su hija pueda anotar su cambio de sexo en los registros y, por tanto, esto se refleje también en el Documento Nacional de Identidad (DNI), algo que, por otro lado, no está resultando nada sencillo. «Todo son trabas y problemas», reconoce Pepi, que acaba de llegar de la farmacia sin las hormonas que necesita a diario Raquel de 17 años. «No las encuentro por ningún sitio», lamenta.

Ethan descubrió que «sentía de un modo distinto» en la infancia pero tardó años en dar el paso y enfrentarse a sus certezas. En mudar del ella a él. Aún sigue en esa tarea.

Es un chaval introvertido, con altas capacidades, al que le cuesta expresarse con facilidad. Dentro de su timidez, tenía algunas cosas claras que, con el paso del tiempo, fue advirtiendo, por ejemplo, con la ropa cuando comenzó a cambiar su cuerpo, se ponía sudaderas y camisetas cada vez más amplias.

Ethan empezó verbalizar sus sentimientos con su madre, a quien con 11 años ya le planteó la posibilidad de que podría ser bisexual. Ella no quiso darle trascendencia. Por tal motivo, la confesión de su hijo le pilló por sorpresa. Fue poco antes del estallido de la pandemia cuando se sinceró con ella. Paqui, al igual que ocurrió en el caso de Raquel, después del shock se serenó y le brindó todo su apoyo. Lo mismo sucedió con el padre y con su hermana.

Los cuatro juntos, con ayuda de más familiares, especialistas, profesores y amigos, han iniciado el tránsito hacia su nueva identidad al ritmo que marque el menor. «Él es quien tiene que tomar las decisiones», apunta la madre. «Queremos que tenga las mismas oportunidades que los demás. Que sea feliz», enfatiza Paqui.

Ethan, que nació con el nombre de Carla, trata de asimilar su situación con cierta normalidad, si bien tiene subidas y bajadas. Como Raquel, está en manos de psicólogos y endocrinos que controlan su evolución. Lleva desde el pasado mes de diciembre hormonándose y sus padres también luchan en los tribunales por cambiar los datos de su hijo para que, cuando acabe el instituto, refleje en todos los documentos como Ethan.

Su primer intento para el cambio de sexo en el registro fue fallido, a pesar de que el Tribunal Constitucional decidió anular el artículo de la legislación que limitaba esta posibilidad solo a los que tuvieran más de 18 años. Y avala así que también puedan hacerlo quienes tengan menos de esa edad pero cuenten con la «suficiente madurez y se encuentren en una situación estable de transexualidad». El juez de Linares que vio el caso de Ethan cuestionó ambos aspectos y denegó la solicitud de sus padres.

Paqui, la madre de Ethan.

En lo que coinciden ambas familias es en la necesidad de normalizar la transición de sexo, en un país que está en pleno debate, precisamente, del borrador de la Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans, que podría aprobarse el próximo martes 29 de junio, unos días antes de la manifestación del Orgullo.

La psicóloga Gema Ortega, del gabinete Ortega Psicología, lleva años tratando a personas que luchan por la autodeterminación de género.

Reconoce que es «muy duro» al principio porque todo son dudas e interrogantes. Por ese motivo es tan esencial, en su opinión, la ayuda de profesionales, no solo a la hora de orientar, sino también para preparar adecuadamente la transición desde el punto de vista psicológico.

Además, Gema Ortega colabora con asociaciones y colectivos en Málaga y en Jaén, donde ha puesto en marcha campañas contra la homofobia a través de cursos y talleres. En este punto, son vitales los planes de intervención y acompañamiento para todos los alumnos desde pequeños.

Fotos: Désirée Vicente Díaz 

Artículo anteriorUn alumbramiento que acaba en primer premio
Artículo siguienteFin de curso

Deja tu comentario en este artículo

DEJA TU COMENTARIO

Por favor introduce un comentario
Por favor introduce tu nombre aquí

Artículos Relacionados

Un nuevo proyecto consolida a Linares como polo tecnológico y digital

El alcalde anuncia la llegada a la ciudad del grupo francés Actia Systems con la previsión de crear de quince a veinte de empleos Linares...

La residencia para personas con discapacidad de Arquillos, a falta de los últimos remates

El Ayuntamiento prevé abrir las instalaciones a finales de año con el apoyo de la Junta de Andalucía Era un anhelo del equipo de Gobierno...

El flamenco toma las calles de La Carolina

El Festival Flamenco en la calle, impulsado por el Ayuntamiento con el apoyo de la Diputación, ofrecerá cinco conciertos y tres talleres Las calles de...

Síguenos en Redes Sociales

1,948FansLike
2,559SeguidoresSeguir

Últimas Publicaciones