Postneocubismo

0
281

Profeta en su tierra y embajador del nombre de Linares, Miguel Ángel Belinchón “Belin” es buen ejemplo del talento que atesora todavía esta ciudad. Creo que no hace falta enumerar aquí sus méritos profesionales porque, en el panorama artístico actual, Belin es ya un nombre propio.

No voy a ocultar la admiración que siento hacia su obra, pero es que su trayectoria representa, además, el afán de superación, la constancia y la mejor muestra de que con ideas firmes se pueden romper las barreras impuestas socialmente. Aquel chaval que comenzó hace años a pintar grafitis ha conseguido llevar a la galería sus expresiones plásticas.

Desde sus inicios ya se evidenciaba que sus murales eran mucho más que grafitis. En sus pinturas ya se vislumbraba la sana ambición de los grandes maestros de la pintura. Y eso, al final, llega a la gente. Llega a esa gente “normal y corriente” que aún hoy puede apreciar sus pinturas en distintos enclaves de la ciudad.

Su ‘arte urbano’ es incluso un reclamo turístico que promocionan hasta las instituciones. Pero, sobre todo, en la pintura de Belin hay una actitud valiente y un compromiso con sus ideas, pero también con Linares. Algo que hemos comprobado en los últimos años con la puesta en marcha de distintas iniciativas, como la que hace unos meses sirvió para embellecer distintos emplazamientos.

En efecto, con la propuesta ‘23.000. Proyecto Semilla’ una decena de artistas de renombre internacional plasmaron sus murales en las calles, configurando así una ruta artística al aire libre. Y estos artistas, denominados “urbanos”, nos han propuesto cambiar los museos por los rincones cotidianos que, de ser lugares de tránsito, se han convertido en parada para contemplar arte.

Ahora se anuncia la intención de celebrar una segunda convocatoria. Entre tanto, Miguel Ángel Belinchón junto a la artista Ana Karina Cruz han impulsado Rampa, un proyecto cultural para convertir a Linares y la provincia en una referencia del arte contemporáneo. Como ya publicó este medio, cuentan también con un espacio en el que actualmente se exponen trabajos del propio Belin, así como de Javier Aldarias, Miguel Scheroff y Murfin.

Para terminar, quiero referirme al título de este artículo. ‘Postneocubismo’ es como denomina Belin a su estilo. En su definición se alude al lenguaje de las vanguardias, pero yo añadiría, si me permite la licencia el artista, que también hay mucho de su sangre linarense. Quizá Linares sea también una ciudad postneocubista: con múltiples puntos de vista y, expuestos todos a la vez, no deja de sorprender.

Foto: Rampa

DEJA TU COMENTARIO

Por favor introduce un comentario
Por favor introduce tu nombre aquí