¿Luces de Navidad? Sí

Vengo observando hace ya unos días una corriente de opinión que cuestiona si es conveniente instalar este año los alumbrados extraordinarios de Navidad en los pueblos y ciudades. El debate, que ha trascendido a través de redes sociales y del que se han hecho eco algunos medios de comunicación, no es nuevo. Ya surgió con motivo de la famosa crisis económica que comenzaba hace una década.

En esos años, no eran pocos los que se inclinaban por dejar las ciudades sin las tradicionales luces de navideñas para destinar el importe que conlleva su montaje a ayudas para las familias más vulnerables. Ahora con otra crisis, en este caso la sanitaria, vuelven a sonar voces que sugieren esa posibilidad.

Dejando claro que yo soy de los que piensan que en los momentos difíciles las distintas administraciones deben volcar todos sus esfuerzos en asegurar el bienestar y la igualdad social, también considero que esto no es incompatible con la iluminación navideña. Es más, ya está más que demostrado que las “luces” de las fiestas que se avecinan sirven, también, como revulsivo para mover la economía. En nuestro país tenemos claros ejemplos de ciudades que las han convertido en todo un reclamo.

Está claro que este año la Navidad será distinta. Esperemos que cuando lleguen esas fechas hayan mejorado las circunstancias y recuperar “cierta normalidad”. Y en ese caso, volveremos a tener un aliciente para pasear nuestras ciudades, por supuesto respetando todas las medidas de seguridad. Y así, sectores como el comercio y la hostelería, que tristemente son los que más están sufriendo esta segunda ola, podrán tener un respiro.

Ese fue el motivo por el que hace tiempo ciudades como Linares decidieron adelantar el encendido del alumbrado extraordinario a los días del ‘puente de la Inmaculada’ o incluso antes. Los más jóvenes quizá no lo sepan, pero algunos todavía recordamos que las fiestas de Navidad de nuestra infancia no comenzaban tan pronto.

De hecho, la decoración y la iluminación de las calles ( solo las calles más céntricas ) lucían pasada ya la segunda quincena de diciembre. Y fue a finales de la década de los años 90 cuando instituciones y empresas aunaron esfuerzos para reforzar la llamada “campaña de Navidad”. Por cierto, a ver si este año no nos pasa como el pasado y el Ayuntamiento monta la instalación antes.

No se trata sólo de economía. Hablamos también de revestir estas fiestas de cierta ilusión y alegría, fundamentalmente para los más pequeños. Este año que, seguramente sus vacaciones de invierno sean muy distintas, no les privemos al menos de eso. No nos privemos, todos y todas, de la luz. No creo que ahora sea el momento de apagar nuestra ciudad, sino todo lo contrario. Es tiempo de “encender” Linares.

Deja tu comentario en este artículo

  1. Claro que debe montarse la iluminación de Navidad. Radio Linares impulsó hace 25 años el adelanto del alumbrado al puente de la Inmaculada siendo presidente de la cámara de comercio Manuel Gamez y alcalde Juan Lillo.

  2. Pues claro Que siii que hay que poner las luces y que este el espíritu navideño!!! Y que la alegría de las luces animen al ciudadano a salir de compras y a pasear que falta ace!!!Que se vaya la tristeza a tomar por Saco!!!!

DEJA TU COMENTARIO

Por favor introduce un comentario
Por favor introduce tu nombre aquí

Artículos Relacionados

Síguenos en Redes Sociales

1,948FansLike
2,570SeguidoresSeguir

Últimas Publicaciones