«Los linarenses somos demasiado autodestructivos y eso no nos beneficia en nada»

Juan Carlos Hernández Camero es el presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Linares (ACIL) en uno de los momentos más difíciles y complicados de la historia reciente de la ciudad. La pandemia ha venido a rematar a un lugar que luchaba a duras penas por su supervivencia después de una dura crisis industrial.

Pese a ello, este madrileño de nacimiento, pero linarense de corazón, piensa que Linares tiene futuro, siempre y cuando abandone el proceso de autodestrucción en el que anda sometida de un tiempo a esta parte. «No somos ninguna mierda. Aquí hay cosas muy buenas que ya quisieran tener otras ciudades», enfatiza a la hora de ponderar las fortalezas del municipio.

Nos citamos con él en la Plaza de Santa Margarita en un día soleado de primavera. Lleva unos días fastidiado por unos problemas en una pierna, aunque se encuentra bien de salud y, sobre todo de ánimo. Padre de tres hijos, es propietario de una academia de formación, a la que dedica muchas horas del día para sacar adelante, como cualquier otro empresario.

Tras conversar con él de distintos temas, uno se marcha a casa con la sensación de que Linares verdaderamente merece la pena y hay que seguir luchando por ella. Juan Carlos Hernández es un tipo con el que es fácil compartir conversación y llegar a puntos de entendimiento.

¿Cuándo decide ser empresario?

—Estaba dando clases en distintos centros de formación de Linares hasta que me ofrecieron quedarme con una academia. Eso fue en 1997 y hasta ahora.

¿Cómo ha cambiado la vida desde entonces?

—Pues imagínese. Empezamos subiendo y bajando ordenadores de un curso en Jaén, por la noche, para volver, al mediodía, a dar clases de informática y de apoyo. La evolución en todos estos años ha sido tremenda, de comenzar como docente a gestionar una empresa con centros de formación en Linares, Córdoba, Almería e incluso en Málaga.

¿En algún momento pensó en arrojar la toalla?

—Las cosas se torcieron mucho a partir de la crisis de 2008. Luego vino la deuda de las administraciones con los centros de formación y así seguimos, aunque con muchas ganas de luchar por salir adelante.

Me puede hacer un diagnóstico sobre la situación de Linares.

—Es una ciudad golpeada por distintas crisis a la que ahora se le abre una puerta a la esperanza con la gestión del Parque Empresarial Santana. No podemos olvidar tampoco la incubadora de I+D que ofrece posibilidades tecnológicas a las empresas.

Desde el punto de vista comercial, la realidad es que la que es, pero no es diferente a la de otras ciudades. No somos los únicos que sufrimos el cierre de negocios. Está ocurriendo en todos lados. Las grandes firmas se están marchando a los centros comerciales o apuestan directamente por la venta online. En el actual contexto, todo se ha adelantado.

Lo que debemos hacer es plantearnos qué hacer sin esas grandes firmas que han cerrado en Linares. Por ejemplo, apostar por los emprendedores que no dependan de esas franquicias.

¿Qué pensó cuando se enteró de la marcha de El Corte Inglés y Zara?

—Era algo que se veía venir. Lo que ha pasado es que en tres meses se ha acelerado un proceso que iba para cinco años. El confinamiento hizo que mucha gente que no creía en el comercio online empezara a comprar. Amazon ya le había marcado el camino al resto de marcas, que han dado el paso antes de lo esperado.

¿El comercio de Linares necesita reinventarse teniendo en cuenta que el futuro ya está aquí?

—Es necesario porque todo ha cambiado con la pandemia. La venta presencial seguirá, pero debemos estar preparados para la transformación digital que se está produciendo. Por eso, hemos apostado por las plataformas de venta online, cuyo principal problema es que no podemos luchar con los precios de las grandes marcas y las multinacionales. Sin embargo, nos puede servir de escaparate para que la gente de fuera sepa lo que tenemos aquí y venga a nuestras tiendas a comprar.

Dicen que Úbeda, Jaén y otros municipios de la provincia nos han ganado desde el punto de vista comercial. ¿Piensa que es así?

—Pues que quiere que le diga, sus centros comerciales están peores que el nuestro. El problema es que aquí somos muy críticos con nosotros mismos. Tenemos un poder de autodestrucción tremendo. Los primeros que ponemos el pie en el cuello a Linares somos nosotros.

¿Cómo hemos llegado a este punto de autodestrucción y toxicidad?

—Porque nos han mentido mucho, y la gente está tan harta que no se cree nada, a pesar de contar con cantidad de emprendedores y empresarios valientes. Sin embargo, no lo valoramos. Estamos anclados en el pesimismo más absoluto.

¿Cómo se puede cambiar esa negatividad?

—Ante todo, decirle a la gente lo que realmente hay en Linares. Aquí hay un montón de personas validas, con unas ideas maravillosas y unas iniciativas empresariales que no ves en otros lugares. Los linarenses desconocen lo que tienen. Se han centrado en lo negativo y de ahí no salen. Si viene un empresario a invertir, y solo escucha que Linares es una mierda, pues posiblemente se le quiten las ganas de instalarse en la ciudad.

Las últimas noticias que han salido a nivel nacional tampoco nos han beneficiado. Más bien todo lo contrario, cuando la realidad de esta ciudad no es así. En cambio, nadie habla de que somos uno de los nudos logísticos más importantes del Sur de España.

No cree también que a la prensa se le ha dado demasiada carnaza.

—Estoy de acuerdo con usted que desde aquí no hemos ayudado en nada. Tan simple como cuando le ponen el micrófono a una persona y se pone a despotricar de su ciudad. En vez de ensalzar los valores de Linares, habla de todo lo malo que tenemos. Evidentemente la carnaza vende mucho, pero ni mucho somos la peor ciudad del mundo.

Lo que tenemos que hacer es dejar de vivir del pasado y pensar en el presente y en el futuro. El Corte Inglés se ha ido y lo que hay que mirar ahora es cómo podemos aprovecharnos de su marcha y de ese edificio. Hay que pasar página y no perder ni un minuto más en lamernos las heridas.

¿Qué busca ACIL?

—Seguir siendo un interlocutor válido para ayudar a esta ciudad a progresar a través de acuerdos con otras instituciones y organizaciones, así como con iniciativas que favorezcan la salida de esta crisis. No solo somos una asociación de comerciantes, sino de otros muchos sectores. Por eso, estamos inmersos en la búsqueda de acciones y de propuestas que ya hemos planteado al Ayuntamiento.

Hábleme de esas iniciativas.

—Pues, por ejemplo, hemos hablado sobre el tema del precio de alquiler de los locales para ver de qué forma se pueden llegar a acuerdos para que dejen de estar vacíos. Incluso, que el Ayuntamiento plantee un pacto social con los propietarios para que entre todos arrimemos el hombro. Básicamente porque si el Centro Comercial Abierto vuelve a subir, su local también.

¿Cree que el precio de los alquileres está por encima de mercado en Linares?

—Hay locales que están por encima de mercado y, de hecho, algunas marcas han cerrado por ese motivo. Lo que tenemos que ver es la manera de que todos salgamos ganando. En este sentido, es necesario buscar alternativas, como realizar estudios de mercado para saber qué se puede ofrecer y a qué precio. Esto trasladarlo a redes sociales o inmobiliarias para que, por ejemplo, antiguos trabajadores de las firmas que han cerrado puedan emprender una idea de negocio o para gente de la comarca que está pensando en montar algo. Hay que darles una oportunidad.

El objetivo es crear un vivero de empresas como negocios a la carta para que los posibles inversores tengan donde elegir. Hay un montón de franquicias de ‘low cost’ que pueden interesar y son atractivas para el cliente, especialmente jóvenes.

También hemos planteado la posibilidad de fijar alquileres sociales para que personas sin muchos recursos puedan instalarse en los locales vacíos. Podrían vender el género que se ha quedado en stock y que tiene difícil salida en las tiendas habituales. Esto dará valor al Centro Comercial Abierto y al propio local.

¿La pandemia puede ser una oportunidad para Linares?

—El guantazo nos la iba a dar dentro de cinco años, lo que pasa es que se ha adelantado. Creo que la gente no estaba mentalizada de que podría ocurrir. Al darnos de bruces con la realidad, se ha mentalizado también antes de tiempo.

Los comerciantes ya se están concienciando de que muchas de sus posibilidades pasan por plataformas como DTiendas. Cada vez son más los negocios que se están sumando y eso es un dato positivo. La hostelería también se ha dado cuenta que su negocio ha cambiado. Ya no se pueden llenar los locales porque la gente quiere más amplitud y terrazas debido a la pandemia. Los clientes, aunque pase el coronavirus, van a seguir buscando lugares al aire libre.

Donde tenemos que poner el acento es en atraer a los vecinos de la comarca. Los pueblos son muy importantes para nosotros. Tenemos una cosa malísima aquí y es que nadie se entera de lo que se hace, ni de las actividades culturales ni de otros eventos. Es fundamental promocionar y comunicar lo que tenemos en el exterior.

Nuestro gran pecado es que no sabemos vendernos. No damos vida a todo lo que hacemos. Funciona más y mejor el boca a boca que la comunicación institucional.

¿Qué vacío dejó Luis Pedro Sánchez?

—A mí, personalmente, mucho, pero creo que al igual que a todo el mundo que lo conoció o tuvo contacto con él. Cada vez que estoy en ACIL, espero que llegue para darme un abrazo. Hizo muchísimas cosas por Linares, a la que dedicó horas y horas. Esta ciudad le debe mucho y, por eso, merece un reconocimiento público mucho mayor del que se le ha dado hasta ahora.

¿Cómo ve el nacimiento de la Asociación Hosteleros de Linares?

—Pienso que no estamos para dividirnos y que lo mejor es que estuvieran integrados en nuestra asociación, pero han tomado una decisión que respetamos y apoyamos. Todo lo que sea sumar bienvenido sea. Seguro que nos llevaremos bien porque el objetivo común de todos es Linares. Lo importante es colaborar y coordinarnos para no pisarnos campañas.

¿Qué le queda al Centro Comercial Abierto?

—Lo primero de todo embellecerlo, como las entradas a la ciudad, que dan pena verlas. Sé que el Ayuntamiento está por la labor de cambiar el aspecto del CCA. Es necesario para ganar en atractivo.

¿Por qué le cuesta tanto a la clase política de esta ciudad ponerse de acuerdo?

—Porque se mueven por intereses políticos o personales que por los de la propia ciudad. Eso no es bueno. Les pido que sean responsables y apoyen sin fisuras las cosas que son buenas para Linares. El problema es que son cargos de cuatro años y no piensan en un proyecto común. Por desgracia, pasa aquí y también a nivel nacional.

Fotos: Javier Esturillo

 

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  1. Este empresario lleva razón en lo que dice de Linares en lo que dice de autodestrucción de alguna personas de la ciudad más apoyo a los linarenses yo soy linarense y emigre a otra ciudad como cadiz San Fernando donde trabajó gracias por tu apoyo a Linares a este linarense bonita entrevista enhorabuena Juan Carlos,,

  2. Hola, una de las cosas más importantes de la toxicidad de los Políticos y gestores de Linares , es que el Portal de Dtiendas que comenta el presidente de ACIL y que creo que algo tendrá que ver , es que se ha seleccionado una empresa Vasca. Esto demuestra que no se apuesta ni un duro por Linares , o que no estamos a la Altura o que hay intereses privados antes que Linares. Por lo demás todo muy bonito , pero la Cámara, controla ACIL y al presidente. Raul Nuestro señor Alcalde , despues de tantos años como Gerente de la Cámara ha demostrado que no sabe ni donde tiene el dedo derecho y es culpable conjuntamente con anteriores Alcaldes del desastre de Linares. Así que palabritas muy bonitas, pero hechos ninguno.
    No pongas a Zorro a Guardar Gallinas.

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