«Linares tiene una deuda conmigo»

Llega a la cafetería en la que hemos quedado cargado con un puñado de medallas. «Mira esta la gane en el Campeonato de Europa y esta otra es de un Mundial», dice orgulloso mientras las pone con sumo cuidado encima de la mesa. Pide un café con leche y comienza la conversación con uno de los mejores deportistas linarenses de todos los tiempos. Se llama José Antonio González Beltrán y lo conocen como ‘Aouita’.

La historia de este atleta, que sufrió polio de pequeño, puede contarse saltando de éxito en éxito, pero también con fracasos y penalidades. Lo sabe y lo usa, pero en la proporción justa para no sonar como un coach sacacuartos que quiere convencernos de la trascendencia astral de levantarte cuando caes.

Porque hay veces que la caída no es un fracaso, ni siquiera producto del azar: es, sencillamente, una manera de sobrevivir. Él habla de su carrera deportiva con una generosidad y honestidad brutal —no es un adjetivo gratuito— reflexionando sobre qué le ha llevado a luchar con tanto ahínco.

Ha recorrido medio mundo con la bandera de su ciudad por montera. Sin embargo, siente que no ha sido reconocido como se merece, a pesar de que no lo diga. Con paciencia y compostura, se ha hecho un nombre en el mundo del atletismo. Está agradecido de lo que el deporte le ha dado y no se olvida de quienes le han ayudado, desde su mujer, Juani, hasta su actual equipo, el Club Atletismo Adaptado Ascensores Bertako-Javi Conde-Basauri, con el que se acaba de proclamar campeón de España.

¿Qué es para usted el atletismo?

—Lo es todo, mi vida. Me han enseñado a ser persona antes que atleta y saber que nadie te regala nada. Gracias al atletismo, soy lo que soy. Me ha dado muchas satisfacciones, pero también mucho palos por no hacer las cosas bien. Me he caído miles de veces y me he levantado otras tantas. También me han cerrado puertas, que he tenido que abrir a base de esfuerzo y sacrificio. Nadie me ha regalado nada.

Recuerda las primeras zapatillas que se calzó.

—Eso no se olvida. Fueron unas Tórtola de color azul de La Codorniz. Me las compró mi padre y guardo algunas fotos con ellas.

¿Cuándo empezó a correr?

—Sería por el año 1986. Me bajó mi padre a la pista del Mariano de la Paz que todavía estaba en construcción. Llevaba el aparato en la pierna -sufrió polio de pequeño- y me puso a correr. Aquel día me caí bastante, pero siempre me levanté y seguí corriendo.

¿Cuántas vueltas al mundo ha dado corriendo?

(Suspira y ríe) Ni idea, pero alguna que otra seguro. Llevo corriendo 35 años a una media semanal de unos 90 kilómetros, pues imagínese.

Sé que no le gusta la palabra runner (corredor en inglés).

—Para nada. Me considero un atleta no un runner. Respeto a la gente que le gusta hacer deporte porque es bueno para llevar una vida saludable. Lo que no comparto quizá es esa fiebre por la tecnología y la ropa. Para correr solo basta con unas zapatillas y unos pantalones cortos. Mire el reloj que llevo (muestra un Casio digital de los 80) y lo apunto todo en una libreta. Nada de ordenadores.

¿Cree que es más pose que otra cosa?

—Un poquito (sonríe).

¿Quién le puso el sobrenombre de Aouita?

—Estaba muy delgado y mi manera de correr se parecía a la de Saïd Aouita y decidieron llamarme como él. Para mí es un orgullo porque hablamos de uno de los mejores atletas de todos los tiempos. Saïd Aouita me encantaba. Lo llegué a ver en el Memorial Núñez Blanca de Granada y era un auténtica pasada. Lo que más me gustaba de él era su forma de correr y su espíritu competitivo.

¿Cree que el atletismo es el deporte más maltratado de Linares?

—Maltratado y dejado en manos de Dios. Y no solo el atletismo, sino también la halterofilia y otros deportes minoritarios. Es una pena como nos trata el Ayuntamiento. Solo nos da promesas pero ningún hecho. Y no solo esta Corporación, sino otras anteriores. Llevo años quejándome de la pista.

Tampoco ayuda que no tengamos un club de referencia, como ocurre por ejemplo en Jaén.

—Así es. Hay varios clubes pero ninguno que agrupe a todos los atletas. Cada uno va a lo suyo. También he de reconocer que me centré en mi carrera deportiva y no me preocupe mucho de este asunto, aunque me gustaría defender los colores de mi ciudad. Fui soy socio fundador del CD Disminusport, en el que estuve muchos años, pero tuve que tomar decisiones para progresar en este deporte donde siempre llevo por bandera el nombre de mi ciudad.

¿Linares le ha dado lo que usted merece como deportista de alto nivel?

—Linares tiene una deuda conmigo. Ya es hora de poner las cosas en su sitio. He estado en unos Juegos Paralímpicos y en infinidad de competiciones internacionales y lo único que pido es un sitio digno para entrenar y no tener que irme a Úbeda o Andújar. Al Ayuntamiento no le pido reconocimientos, eso me da igual, lo único que le pido es una pista de atletismo en condiciones.

La pista de atletismo es su gran caballo de batalla. ¿Se ha sentido solo reclamándola?

—A veces sí porque mucha gente se ha cansado de pedirla.

¿Está de acuerdo con el proyecto de pista de atletismo que defiende este equipo de Gobierno?

—Para nada. Es simple y llanamente una chapuza. Lo único que van hacer es echar tartán y la van a dejar de 250 metros. Quedará bonita, pero no vale para nada. Eso no sirve y este equipo de Gobierno hace oídos sordos.

¿Cree que su manera de ser le ha perjudicado?

—Hago las cosas como las siento y me dicta el corazón. Lo que tengo claro es que si hubiera sido olímpico en vez de paralímpico otro gallo hubiera cantado. Solo decirle que he recibido una sola beca del Ayuntamiento en todos estos años.

Hablemos de integración e inclusión. ¿Cómo ha avanzado el deporte adaptado?

—Estamos dando pasos agigantados en esta materia. Las medallas de un deportista paralímpico cuentan ya igual que las de un olímpico. Por ejemplo, este año Andalucía me ha declarado deportista de alto rendimiento sin distinción de minusvalía. Todavía nos queda algo, pero poco a poco estamos rompiendo ese techo de cristal.

Siempre se ha sentido atleta profesional.

—Siempre, y ahora mucho más porque en las competiciones te tratan como un verdadero profesional.

Ha dicho que solo ha sido becado una vez por el Ayuntamiento. Cuanto menos resulta curioso mirando su trayectoria deportiva.

—Pues así es. Fue con Juan Fernández y me dieron 370 euros. Lo sabe el Ayuntamiento.

¿Le decepciona?

—Para nada. Estoy más que acostumbrado.

¿Quién es Juani en su vida?

(Se emociona) Le agradezco esa pregunta porque sin ella no hubiera llegado tan lejos. Nos conocimos cuando ella tenía 15 años y yo estaba empezando mi carrera deportiva y desde entonces ha estado a mi lado, apoyándome y esperándome después de cada prueba. Nos casamos en 2008 y he de decirle que si corro es por ella. Hay días en los que no me apetece y es ella la que me anima. Juani sabe todos los palos que me han dado y ella ha sido siempre compresiva y mi principal apoyo.

La vida de José Antonio González Beltrán no ha sido fácil.

—Para nada. A los dos años tuve la polio, mi madre se quedó viuda con mi hermana la mayor embarazada y pasamos mucho de pequeños.

¿Llegó a pasar hambre?

—No, pero mis hermanas se tuvieron que ir a vivir con mis tías. Lo pasamos realmente mal.

Esa vida tan dura, ¿le ha dado la fortaleza para competir?

—En cierta forma sí porque, más tarde, mi madre se casó por segunda vez y mi padrastro también falleció. Sé lo que es pasar momentos duros para salir adelante. El atletismo me ha servido como válvula de escape a los problemas. Nunca me he quejado por nada. La vida es así y el atletismo me ha enseñado a ser persona, como le he dicho antes.

Es, además, un hombre muy solidario.

—Es algo que llevo dentro. Todo el que me pide ayuda se la brindo. Quizá ese espíritu solidario viene de mi primer padre, Antonio González Moreno, una persona muy conocida en la ciudad. Todo el mundo me dice que soy su doble. Siempre que puedo colaboro en la organización de carreras solidarias. Es lo menos que puedo hacer porque sé lo difícil que está la vida. Me enorgullece ayudar a la gente.

Es que es un tipo muy humilde.

(Se ruboriza) Que no, que no. Es que soy así. Me llena ayudar a los demás.

A sus 48 años, está en la lista de posibles paralímpicos para Tokio. ¿Se lo cree?

—Sería un sueño, pero soy realista. Es muy complicado conseguir la marca que ha puesto la Federación. Hay un chaval en Extremadura más jovencito que se merece estar en Tokio. Prefiero que lo lleven a él porque yo ha he estado en unas Paralimpiadas y estoy al final de mi carrera deportiva. Él, en cambio, está empezando y tiene todas los condiciones para ganarse el billete a Tokio.

¿Cómo es un estadio olímpico?

(Suspira y se frota los ojos) Todavía me emociono. Es simplemente impresionante ver tu nombre en la pantalla y correr con esos pedazos de atletas. Si la carrera fuera hoy, habría cambiado de estrategia. Salí demasiado reservado porque el año anterior me habían descalificado en el Campeonato del Mundo de Sevilla cuando había acabado segundo. Lo pasé fatal. Quizá eso me influyó en Sidney, además de que cambié de prueba a última hora. Le puedo asegurar de que si en vez de 1.500 corro los 800 me traigo una medalla de los Juegos.

El día que se retire, ¿cómo quiere que lo recuerden?

—Como el chico que siempre estaba corriendo.

Fotos: Javier Esturillo y cedidas

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  1. El es mi primo hermano y tiene un corazon enorme. He de decir que me a emocionado sus palabras al nombrar a su padre, mi tio al qe apenas conoci pero es su vivo retrato, un beso al cielo y otro para ti:primo

  2. Desde luego que impresiona la humildad y grandeza de este deportista en mayúsculas. Al final uno de da cuenta que los verdaderos héroes a veces los tenemos a la vuelta de la esquina y que su valía es mucho mayor que la de los famosos de turno. Enhorabuena porque como ejemplo de persona y deportista pocos rivales le pueden hacer sombra .

  3. Voy a decir lo que es, buena persona, con un corazón tremendo y como compañero de equipo el que mejor,
    También tengo palabras para describir a Juani, son dos almas gemelas,
    No cambieis

  4. Lo conozco en persona desde hace muchos años, y es humilde y luchador a partes iguales.
    Desde luego que Linares tiene una deuda pendiente con él, y espero que se salde ,lo antes posible.
    Toda mi admiración y respeto para Aouita.

  5. Jose Antonio «Aouita».
    El gran olvidado. Gran titular para una realidad presente.
    Un atleta como habra pocos en España en todos los sentidos.
    Humilde, metodico, voluntarioso, servicial, respetuoso.
    Un amigo de sus amigos que no pasa desapercibido en la ciudad que el lleva por bandera y que sus dirigentes no lo tienen en cuenta.
    Luchador incansable que conseguira su gran sueño, una pista de 400 mts en su gran ciudad.
    LINARES.
    Gracias periodista, gracias javier, gracias observador por sacar a la luz con vuestras palabras a una persona que mas que se lo merece.
    Siempre acompañado de su Juani, su mejor confidente.
    Grande Aouita, amigo mio.

  6. Admirable se merece todo lo mejor. No se porque solo se tiene conocimiento de los grandes cuando están en su momento cumbre y no siempre o cuando han fallecido.

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