Crónica | La crispación política se instala en el Ayuntamiento de Linares

La oposición acorrala al equipo de Gobierno por la «falta de transparencia» en el funcionamiento de la Administración local, en un pleno con demasiado ruido y poco contenido

Todavía falta mucho -o poco, según se mire- para la celebración de las elecciones municipales, pero nunca antes se había visto un mandato con tanta carga de crispación en el salón de plenos del Ayuntamiento de Linares, dada la torrencial retahíla de desaires, agravios y ofensas que se propinan unos a otros en cada sesión plenaria, independientemente del contenido. Al menos, eso dicen los más veteranos de la Corporación Municipal.

Los grupos de la oposiciónPSOE, Cilu, Linares Primero e IU– huelen sangre en un equipo de Gobierno debilitado al que se le pueden hacer eternos los pocos más de dos años que quedan para la cita con las urnas si no cambia de estrategia o llegan noticias esperanzadoras para la ciudad, porque cualquier momento es bueno para atizar al bipartito. Y el pleno de este jueves, correspondiente al mes de abril, no ha sido una excepción.

Presidido por la tercera teniente de alcalde, Noelia Justicia, ante la ausencia del alcalde, Raúl Caro-Accino, confinado por positivo en Covid-19, y de la segunda al mando, la concejal de Cultura e Igualdad, Ángeles Isac, por enfermedad, la sesión ha sido un calco a las anteriores, con continuos cuestionamientos a la transparencia y gestión del funcionamiento de la Administración local por parte de la coalición Ciudadanos-Partido Popular. «Son unos prepotentes y unos autoritarios», ha espetado el portavoz de Linares Primero, Juan Fernández, en unas de sus intervenciones.

Con un solo punto en el orden del día, la creación de las nuevas comisiones tras la reestructuración del equipo de Gobierno llevada a cabo el pasado mes de febrero por el alcalde, la bronca ha comenzado pronto, nada más ponerse en marcha el reloj de la Estación de Madrid.

Javier Bris, portavoz de Cilu, durante su intervención.

El líder de Cilu, Javier Bris, con su habitual sentido de la pausa, ha introducido una enmienda a la propuesta de Alcaldía para retocar las comisiones que ha contado con el apoyo de todo el hemiciclo.

Lo que ha ocurrido hasta la votación ha sido un ataque a la línea de flotación del Gobierno municipal, principalmente de Juan Fernández, que le ha reprochado a Ciudadanos y Partido Popular su falta de empatía y espíritu democrático con la oposición, a la que, en su opinión, obvian de manera constante en cualquier decisión, desde la más pequeña a la más grande, como el contrato de cinco millones de euros para renovar todo el alumbrado público.

El portavoz del PSOE, Daniel Campos, que el domingo se enfrenta a la reválida de la asamblea de su partido, tampoco se ha andado por las ramas y ha lanzado dardos envenenados contra Ciudadanos y Partido Popular sobre su opacidad a la hora de compartir información con el resto de formaciones políticas. Es más, ha lamentado que se tenga que enterar, a través de los medios de comunicación, de la mayoría de cuestiones que se debaten y aprueban en el Consistorio. «Su manera de gobernar es un insulto a la ciudadanía y a los representantes del resto de partidos políticos», ha lamentado.

Carmelo Gragera, líder de Izquierda Unida, ha coincidido con sus compañeros de la oposición en la apreciación sobre la forma de gestionar el Consistorio y las sesiones de control. «No es de recibo como se está trabajando en este Ayuntamiento y deben empezar a reconducir esta situación», ha recomendado al equipo de Gobierno.

El asunto de las comisiones y de la limitación de mociones volvió una y otra vez al debate durante la mañana y vivió uno de los momentos más tensos cuando Juan Fernández recriminó al Gobierno su «actitud poco democrática y de mucha soberbia». Su discurso fue subiendo de intensidad hasta tal punto que Justicia le tuvo que llamar al orden.

Enrique Mendoza defendió desde la bancada del Partido Popular que la Administración local que los datos que aporta la oposición no son del todo ciertos. En este sentido, recordó que se han convocado durante 2021 el 73 por ciento de las que estaban programadas, aunque reconoció también que en este aspecto deben mejorar.

Caldeado ya el ambiente, el resto del pleno ha seguido por los mismos derroteros, con diálogos malsonantes, alguna que otra salida de tono poco apropiada desde la bancada de la oposición y dos iniciativas, una sobre el arreglo del viaducto de la calle Labrador de Cilu y otra en relación con la convocatoria de comisiones, presentada por Linares Primero. Ambas han salido adelante con la mayoría que ostenta ahora la oposición.

En este punto, ha quedado demostrado que PSOE, Cilu, Linares Primero e Izquierda Unida tienen la sartén por el mango y pueden tumbar muchas de las propuestas del equipo de Gobierno, como los presupuestos municipales, que siguen sin ver la luz.

Lo cierto es que se han formado dos bloques, al margen de ideologías, que compiten a la vez uno contra el otro y dentro de ellos mismos entre sus partes por ver quién es la hegemónica. En ese contexto, los bloques conducen al bloqueo, lo que desemboca en una indignación permanente que no ayuda, por ahora, en la resolución de los verdaderos problemas de la ciudad.

Fotos: Partido Popular, Javier Esturillo y Visualy Linares

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